Readaptación de la revolución de las conciencias / Oscar Vázquez
Readaptación de la revolución de las
conciencias
Oscar Vázquez Muñoz
Hay que retomar la revolución de las conciencias.
El COVID-19 nos puso en una disyuntiva profundamente metafísica. ¿Por qué profundamente metafísica? Porque la acción política esta incapacitada
físicamente. El quédate en casa supone un reto y una readaptación a nuestra
condición en cuanto a los movimientos políticos y sociales. Y contra los golpes
blandos de la derecha hacia Andrés Manuel López Obrador hacen falta retos a
nuestra inteligencia desde la izquierda.
Hace casi 14 años tuvimos que adaptarnos a una nueva gama de formas de la comunicación política. La derecha, Televisa y TV Azteca fueron un reto mediático que al final sí pudimos superar. En el 2012 descubrimos que fuimos pioneros de una realidad política que parecía tiempos atrás una ficción de las imaginaciones más lúcidas o inadaptadas.
Morena vive actualmente una crisis no sólo de organización, sino de difusión, al fin y al cabo, de comunicación. La realidad se desfigura cada vez más en formas progresivamente más avasalladoras.
El movimiento de la izquierda en México, a partir de Andrés Manuel López Obrador, fue de evolución y revolución constante. Tenemos que aprender de esas generaciones, pero con miras al futuro. Hoy más que nunca viejos y jóvenes estamos obligados a adaptarnos tecnologías de la comunicación e información, para generar un verdadero cambio. No olvidemos aquella consigna de “renovarse o morir”. Los movimientos sociales, al igual que los sistemas económicos, evolucionan o mueren. La pandemia es un reto con esas características. Se ha superado a la ciencia ficción o mejor dicho “la literatura de las ciencias de la realidad de los tiempos pasados”. La crisis de humanidad se ha agudizado cada vez más, y los movimientos sociales y políticos tenemos una responsabilidad importante.
Rafael Barajas “El Fisgón” y el
Instituto Nacional de Formación Política no erraron en lo que parecía una revolución de las conciencias, sólo que habría que ajustarlo a una realidad
más abrumadora y urgente. Es metafísica esta revolución de conciencias, porque
las tecnologías de la comunicación toman un papel crucial para llegar a otros y
transformar desde las ideas, las palabras y la conciencia al mundo. Vivimos
entre las grandes ideas de cambio revolucionario del siglo pasado y las
realidades tecnológicas de nuestro presente.
Hoy la consigna filosófica de que
las ideas pueden transformar el mundo puede ser una realidad. Hoy más que nunca
pensar y llevar esta “carta para los amigos” puede ser un
despertar de las conciencias. Hoy más que nunca pensar es crear y cambiar. Hoy
más que nunca llegar a los otros de forma metafísica es ponernos
en el lugar del otro, aun cuando estemos incapacitados para sentir el roce del
otro. Ya nada va a ser igual, pero puede ser mejor, si no dejamos de luchar y
transformar.

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