La democracia Mexicana, secuestrada por el INE / Germán Andrade (Tercera Parte)
La democracia mexicana, secuestrada por el INE (Tercera Parte)
Colectivo Virgilio Caballero
El INE como una corporación que interfiere entre el Estado y el ciudadano
Si bien, como podemos ver en la información del INE, el Consejo General lo integran once ciudadanos, pero no cualquier ciudadano, solamente participan aquellos que son especialistas en legislación y asuntos electorales, no de democracia u otra cosa que se le parezca. Sin embargo, no todo queda allí, de nueva cuenta el aspecto de participación de la ciudadanía queda restringido gracias al servicio profesional electoral, formado por, otra vuelta, profesionales electorales. Alguien podría decir: “Es que las elecciones requieren de gente especializada para su buen desarrollo y resultados”. Luego entonces, se debería especificar que la planeación y organización de las elecciones es para profesionales especializados en cuestiones electorales, dejando claro que no es una institución para y donde todos los ciudadanos mexicanos puedan participar, solo por ser buenos mexicanos.
Es así que integrarse o ser parte del INE. Primero, requiere ser parte de un sector profesional especializado. Segundo, ser parte de un grupo político partidario, siendo muchos los escándalos de consejeros vinculados a partidos políticos. Tercero, se volvió en una posición muy codiciada, por la elite política, por las altas percepciones que reciben, tanto que cuando se intentó implementar la disminución de sueldos a consejeros y funcionarios, por parte del presidente Andres Manuel Lopez Obrador, además de alegar su autonomía, hicieron todo lo posible para detenerlo, aun cuando tuvieron el rechazo de muchos de los ciudadanos que dicen representar. Así se olvidaron que eran solo consejeros ciudadanos y se pusieron la camiseta de altos mandos de la Institución, al igual que los del Banco de México e Instituto Federal de Telecomunicaciones.
Con estas acciones el carácter y papel ciudadano que dio origen al Instituto Federal Electoral y posteriormente al INE, deja muchas pistas para ver que esta institución, fue tomada por una corporación de individuos “especializados” y con compromisos con la clase política y ninguno con el ciudadano de pie, que de la misma forma del corporativismo tradicional, se incrusta como intermediario obligatorio entre el Estado y la Ciudadanía. Ya sea para interferir tanto en uno como en otro. Por ejemplo, imponiendo la división de pueblos y comunidades en distritos y secciones electorales al servicio de las necesidades de obtener resultados electorales a modo. Veamos un caso: En el pueblo donde vivo, a la autoridad electoral se le ocurrió dividirlo en dos secciones, una sección vinculada con una colonia y la otra con un fraccionamiento industrial, al resto del pueblo, la parte histórica, sencillamente le fue adjudicada a otro pueblo, sin importar vínculos familiares y de comunidad.

La Credencial de Elector un obstáculo a la identidad nacional
El papel de corporación intermediaria del INE entre el Estado y la Ciudadanía es más evidente con el tema de la Credencial de Elector, ya que ha sido un documento que desde su origen interfiere con la creación de la Cédula de Identidad Ciudadana o Personal (CIC o CIP). Hagamos un poco de historia, el 21 de junio de 1993, Carlos Salinas promulgó la Ley de Nacionalidad, misma que fue reformada por Ernesto Zedillo el 23 de enero de 1998, en ella se mencionan que los documentos probatorios de la nacionalidad son: Acta de Nacimiento, Certificado de Nacionalidad, Carta de Naturalización, Pasaporte, Cédula de Identidad Ciudadana y la Matrícula Consular. Sin embargo, en la cotidianidad, siempre se solicita el INE, como “Identificación Oficial”, misma que no se menciona en los documentos anteriores.
Regresemos un poco en el tiempo, antes de 1990, no existió el interés de los gobiernos por otorgar una cédula de identidad a los mexicanos, siendo solo necesario inscribirse en el Registro Nacional de Población, ese mismo año se fue implementando la credencial de elector, junto con la creación del IFE, considerando que se tomaría en cuenta como identificación oficial como "régimen de credencial para votar es transitorio, y que tendría que ser sustituido por el régimen de Cédula de Identificación Ciudadana" de acuerdo a artículo transitorio, establecido en las reformas constitucionales de 1990. Sin embargo pasó el tiempo y en 1992, se implementó la credencial para votar con fotografía, para mayor seguridad en las elecciones, mismo año en que se reformó la Ley General de Población, que en el artículo 97, establecía la expedición de la Cédula de Identidad Ciudadana, sin embargo la CIC, nunca se implementó por los altos costos, aun cuando se creó la Ley de Nacionalidad, en 1993, que daba por hecho su expedición.
No es muy claro como la CIC, no contó con los recursos necesarios para su implementación como identificación personal, mientras que el IFE si los tuvo para la credencial para votar con fotografía, aspecto que por años se dejó pasar y cuando existía la intención de otorgar una identificación oficial, siempre el IFE - INE se opusieron recordemos lo dicho por el ex consejero electoral Francisco Guerrero Aguirre hace unos años:
La gente tramita su credencial no sólo para votar, sino también para identificarse. Esto es en sí un aliciente adicional para obtenerla. A contrario sensu, si el ciudadano tiene que elegir entre dos instrumentos, es previsible que se incline por la más útil para su vida cotidiana, dejando en segundo término, la que sólo le serviría para votar, lo cual generaría abstencionismo. (Excelsior, 12 de Junio de 2013)

Siendo su propuesta, que en lugar de impulsar un documento oficial expedido por el gobierno, era mejor cambiar las leyes para que el IFE-INE se convirtiera en la cédula de identidad
Como se puede apreciar, al INE solamente le preocupan las elecciones y para ello ha usurpado una de las facultades del gobierno, algunas veces solapado o con la complicidad de gobiernos anteriores, ya que lo más importante eran las elecciones y la continuidad de un estado representativo donde gobernaran unos pocos, gracias a una credencial para votar. Sin importarles el registro de toda la población que no podía votar como los menores de edad y los impedidos para hacerlo.
Creo que no podemos encontrar una actitud tan mezquina en alguna otra organización lícita o ilícita, todo para mantener un Instituto Electoral que ha secuestrado a la democracia plena.

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