Posiciones políticas preconcebidas / Roberto Chapa

 Posiciones políticas preconcebidas

Por Roberto Chapa Casas

Comité Sociedad,Valores y Cultura


Ya sea porque perdieron privilegios, ya sea porque ahora tienen que pagar impuestos, ya sea porque realmente no les gusta la forma de llevar a cabo los actos de gobierno, porque les pagan para ello o porque no tienen la información adecuada, la verdad es que hay gente que obstaculiza el desarrollo de la Cuarta Transformación. Cada quien parece tener una razón que para ellos es válida; sin embargo, hay gente que solo se dejó llevar por la nutrida propaganda de los que se dicen intelectuales y que por un deseo inmaduro de concordar con las élites, siguen el rumbo de las ideas de quienes sí tienen una razón aun cuando sea negativa.


Entre los menos considerados como peligrosos en general, pero aun así de importancia en la contienda, parecen ser aquellos que sin ser fifís, sin estar en ninguna de las situaciones anteriormente expresadas, asumieron de antemano una actitud en contra; esto significa que su posición política es una actitud preconcebida, y como suele suceder entre los mexicanos, defienden su actitud diciendo: “Lo dije y lo sostengo” No importa si hay argumentos de peso, no importa si no han sufrido algún cambio negativo en sus vidas, es simplemente una imposibilidad de reconocer que no tienen un argumento sólido para estar en contra. Para ellos, el hecho de que México sea reconocido y respetado a nivel internacional, el hecho de que por primera vez en la historia México esté perdiendo la fama de ser un país corrupto, el hecho de contar con el único presidente verdaderamente legítimo que fue electo como resultado de sus propuestas de cambio y de las cuales se han convertido en realidad una enorme mayoría, no es importante. Ellos están dispuestos a manifestar su oposición y de intentar un regreso a la corrupción. No parecen darse cuenta de que en el remoto caso de eliminar la transformación en curso, quienes tomarían el poder, son los mismos que robaron, que mintieron, que sobornaron al pueblo y que harían todo lo posible por revertir los logros alcanzados; volverían las empresas fantasmas, volverían los privilegios, volverían las estafas maestras y México volvería a ser el primer lugar en corrupción.


A ellos es a quienes debemos abrir los ojos, a ellos debemos convencer de que es más importante el bienestar general, el engrandecimiento de nuestra patria, que sus posiciones compradas y preconcebidas. Quienes ya están a favor, no necesitan ser convencidos; debemos trabajar con quienes se consideran adversarios y este es un campo fértil para la revolución de las conciencias; la falta de argumentos y de información hace de ellos un blanco perfecto. 




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