El objetivo deseable / Roberto Chapa




El objetivo deseable


Por Roberto Chapa Casas

Comité Sociedad, Valores y Cultura



No pretendo haber sido escuchado cuando propuse ante un pequeño grupo de amigos, no agredirnos entre nosotros. Tampoco pretendo decir que fui el primero en exponerlo, o que la estrategia de "no agresión" se lleva a cabo por lo que yo dije, solo que en el presente, me parece importante aclarar algunos aspectos de la propuesta.

Inicialmente, la propuesta implicaba la no agresión entre nosotros porque somos base, porque formamos parte de quienes logramos un triunfo para morena y porque en ese tiempo, ingenuamente no contábamos con el juego de intereses que se mueven en la política.

Algunos hemos despertado y nos damos cuenta de que la misma estrategia se usa actualmente para exonerar de culpas a quienes han hecho de la política un medio para obtener riqueza y poder. Nos piden 
ahora, que dejemos de agredirnos entre nosotros y formemos un bloque compacto que nos permita recuperar lo perdido, y yo, me pregunto: ¿Recuperar, por ejemplo la alcaldía Azcapotzalco? ¿Para quién? ¿Para quienes la perdieron por su actuación deficiente durante el período en que ocuparon los cargos desde los que pudieron haber hecho la diferencia? O, ¿Para advenedizos, comúnmente conocidos como “chapulines” que hicieron una carrera política en partidos opuestos a nuestros ideales y que ahora manifiestan ser los mas fieles seguidores del Proyecto Alternativo de Nación?

La estrategia de “No agresión”, sigue siendo válida para las bases, especialmente para quienes no  pretendemos hacer de la política un negocio, para el pueblo que tiene derecho a decidir su forma de  gobierno, pero debemos entender que la “Cuarta Transformación” no necesita de quienes ya han  demostrado en los hechos, que sus resultados son negativos y que no cuentan con la aprobación de la 
sociedad.

Hablar de no agresión, no significa que no podamos señalar las faltas de quienes ocuparon cargos de importancia y pretenden ocuparlos de nuevo, o de quienes reiteradamente en el pasado hicieron claro que no coincidían con los objetivos del Cambio Verdadero, o de quienes repetidamente toman decisiones en contra de la voluntad popular.

Si no agredirlos significa no señalar sus faltas y deficiencias, eso significa al mismo tiempo una  implícita aceptación, significa llevarlos de nuevo a los puestos que les permiten manipular las condiciones para imponer, como ya lo hemos visto, a personajes que solo favorecen sus intereses de grupo.

Muchos no estamos de acuerdo con la dirigencia de morena y ahora resulta que debemos callar para que ellos logren sus propósitos.



Comentarios

  1. Sin valores y principios no puede haber transformacion verdadera, solo demagogia, reeducate por el bien de tus hijos y evitar el cambio climatico por tu consumo compulsivo a que te lleva el sistema economico neoliberal perverso.

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